lunes, noviembre 14, 2005

Bienestar

Me estoy convenciendo que la mejor manera de entender el efecto cotidiano y la lógica de las políticas públicas es menos en los libros y más en la conversa. Estuve en Paris un fin de semana visitando a una amiga de infancia radicada ahí y casada con un sueco.
Apenas llegué el viernes conocí a una amiga de mi amiga que por coincidencia estaba también de visita. Una francesa que vive en Toulouse y que me pareció agradable y alegre. No sé nada de francés por suerte ella hablaba inglés y en la típica conversa de "qué haces" me dijo con toda tranqulidad y, diría que casi alegría, que estaba cesante. Ella una profesional de 30 años buscaba trabajo en París. Me pregunté porqué lucía tan alegre si estaba sin pega. Entonces conocí el sistema del seguro de desempleo francés. Me contaba que tiene hasta dos años para encontrar trabajo y su antiguo sueldo se conserva en un 80% por todo ese periodo. Mi amiga había pasado por lo mismo, me hacía ver que esto ayuda a que el futuro se mire sin temor.
En la comida que preparamos el sábado en la noche mis amigos anfitriones me contaban de sus planes de tener hijos. Aprendí que en Suecia las madres tienen 1 año de postnatal con todo el sueldo y el padre 6 meses con el 80% del sueldo. Increíble. Se sabe que desde la gestación a los tres años se desarrolla gran parte del potencial intelectual y afectivo de las personas. Le preguntaba a Hans-Frederick por los efectos que él veía en esto. En su opinión las personas son más seguras de sí mismas, confian más y respetan la palabra empeñada, en sus relaciones familiares, sociales y de trabajo. Contrariamente al mito que los suecos son fríos, los encontré muy afectivos. Más que a los ingleses. Otra cosa es que sean profundamente respetuosos de la libertad del otro. Me contaba de investigaciones de su país que muestran que, finalmente, toda la sociedad sueca, sus actvidades productivas, científicas y culturales, su desarrollo, reposa en la calidad de vida que tienen los niños cuando llegan al mundo y en el primer año -ceteris paribus, of course. Entonces están pensando dónde tener hijos con el criterio de qué país, Francia o Suecia, otorga mayor Bienestar y procupación por la maternidad/paternidad. El Domingo fuimos a un restaurant bien taquilla, una antigua estación de trenes, tocaban bandas en vivo y había una buena carta. Almorzamos con una pareja de suecos, amigos del marido de mi amiga. Trabajaban en París pero la conversación fue en un perfecto inglés. Les preguntaba porqué sabían hablar inglés y si habían ido a colegios privados. Se rieron y me explicaron lo que ya he leído tantas veces pero ahí lo tenía frente a mí. En sus colegios públicos aprendieron inglés y alemán. Lo que les permitía moverse por el mundo haciendo lo que desean, siendo libres. Me contaron del nivel de los salarios, de las regalías, de lo exigente, exclusivo y del prestigio del que gozan los profesores del sistema público en su país.
Hay chilito pensé! que tenemos tratados de libre comercio con EEUU, Europa, y desde la otra semana con China. Pero a la vez descuidamos nuestro capital más importante: las personas, sus habilidades y su bienestar emocional e intelectual. Así ningún país progresa. La mayoría vive desprotegida socialmente. Estudios de Expansiva.cl muestran como shock económicos (enfermedad, perdida trabajo) pueden llevar a una familia a la pobreza. Muestran la enorme vulnerabilidad de los chilenos en sus opciones de educarse, sanarse, envejecer. Si bien hay menos pobreza nuestra sociedad se estructura sobre arenas movedizas. El futuro se coloniza no sólo con tratados de libre comercio y desarrollo económico, también y a la vez con sistemas de protección y empoderamiento social que reduzcan la incertidumbre que acarrea el futuro. Algunos ejemplos de la vulnerabilidad actual. Nuestro sistema educativo público deja al 70% de los chilenos adultos con un nivel elemental de capacidad lectora, para que decir si enseña idiomas; el SIMCE y las prubeas internacionales en q participa Chile muestran que al entrar a 1º medio los niños dominan completamente sólo el curriculum hasta 4º básico (y los profesores se niegan a que su capacidad de enseñar sea examinada!); el 45% de los chilenos está en las AFPs, y de ellos, sólo 51% tiene una pensión mínima asegurada; nuestro seguro de desempelo más bien es un ahorro voluntario que en tres meses pueden enviar a la pobreza a una familia de clase media baja; se acaba de aprobar una ley que permite a los padres "tres días" de permiso luego de nacer un hijo. Las mujeres en edad de embarazarse son castigadas por las Isapres que manejan los planes a su arbitrio; también encuentran dificultades para encontrar trabajo porque las empresas se llevan una enorme carga en financiar la procreación . En los dos últimos quintiles de ingreso casi el 70% de los niños no tiene acceso a educación pre-escolar. El cuidado de la familia en una sociedad es clave y en Chile descuidado. A veces convendría mayor presión social, por ejemplo, ver a la Iglesia influyendo y más preocupada del "cuidado por la vida" usando su poder para que mejoren las condiciones que la sociedad garantiza para desarrolar la maternidad/paternidad; y menos en su obsesión por evitar el sexo (condón, anticoncepción), de tanta protesta parece que fuese para ellos un objeto de deseo al que acceden por negación. La familia se fortalece y prospera más con políticas que garaticen su desarrollo que por ausencia de actividad sexual.
Estos días en Europa partiendo por París los inmigrantes desprotegidos socialmente se han levantado. Y es claro que bastantes chilenos viven como inmigrantes en su propio país, en una sociedad de débiles bases para activar los talentos y vivir con dignidad.
Pero esto me recuerda una lúcida frase que un amigo me escribió hace unos días sobre Chile: el camino es "menos arqueología de los problemas y más robótica de las soluciones".
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